martes, 29 de enero de 2013

Top Ten Tuesday (4): Personajes más frustrantes


Top Ten Tuesday es una sección semanal. Saco la idea de Cajón de los Girasoles, que a su vez traduce la sección de The Broke and the Bookish; este blog expone un tema, que podéis encontrar aquí, cada martes, y ese mismo día los bloggeros debemos elaborar una lista sobre esto. Y si vosotros sois tan apasionados de hacer listas, y más si son literarias, ¡ya sabéis! Cada martes tenéis la oportunidad.

¿Cuántas veces en todas nuestras lecturas nos hemos dado cabezazos por determinados protagonistas o personajes que nos han desquiciado? ¿Cuántas veces hemos dicho: yo no puedo con este? ¿Cuántos libros cuya historia merecía la pena no hemos podido disfrutar por sus protagonistas? ¡Es hora de que nos quejemos de todos aquellos personajes a los que hemos querido matar! Aquí va mi top ten de personajes frustrantes.

Irene, de La gramática del amor. No recuerdo haber sentido tanta aversión por una protagonista antes de esta novela. A todo el mundo le pareció un libro precioso, maravilloso, estupendo, y nada, que yo no lo podía tragar. Como ya dije en la reseña, la actitud de Irene me parece horrible: se excusa en que está aprendiendo cómo es el mundo para no tener consideración ninguna con absolutamente ningún personaje de los que aparecen en esta novela. En general, todo el libro me pareció un continuo sinsentido. Una pena, la verdad, porque había recibido críticas magníficas...

Gramilla, de Graceling. Gramilla no es que no me gustara, es que estropeó lo que para mí podría haber sido una novela de diez. En un libro donde todos los personajes están magníficamente definidos, donde cada uno constituye un elemento autónomo y especial, Gramilla es muy incoherente. Su situación en la historia es la correcta, pero ella en sí como personaje logra estropear la perfección de Graceling. Es una pena, porque le restó ese medio copo que faltó para el 5/5.

Hannah Baker, de Por trece razones. Odio. Odio eterno. Si la novela ya es de por sí un poco peliaguda, puesto que trata un tema duro como es el suicidio, el colocar a una protagonista como esta degenera la cuestión sobre la que habla de una forma grotesca y descarnada. Vamos a ver, para empezar, los motivos de Hannah no me han parecido de ningún modo suficientes, y ella en particular me ha parecido egoísta y cobarde, además de que su actitud cargada de ironía de ángel de la venganza me ha resultado cargante. La lectura de Por trece razones me iba enfadando más por momentos.

Babi, de A tres metros sobre el cielo. La verdad es que en A tres metros sobre el cielo, Babi me pareció una protagonista bastante aceptable. Fue en la segunda parte de la obra de Federico Moccia, en Tengo ganas de ti, donde este personaje degeneró por completo y se convirtió en egoísta, estúpida y sinsentido. Sinceramente, no sé qué persona en este mundo que haya leído Tengo ganas de ti no ha sentido ganas de asesinarla cruel y despiadadamente.

Evie, de Paranormal. Lo de Evie es un caso a parte. No se conforma con ser incoherente, inmadura y ridícula, sino que encima es rematadamente tonta. Sus preocupaciones son las de la adolescente más estúpida normal, con la diferencia de que a ella le suceden cosas mucho más graves. No te entiendo, Evie, nadie te entiende, y Paranormal es una novela cuyo argumento merece la pena, un ejemplo de esos libros que se ven irrevocablemente estropeados por su protagonista.

Christian, de Retrum: Cuando estuvimos muertos. No he leído la segunda parte de la bilogía de Francesc Miralles, pero afortunadamente dicen que Christian mejora un poco. Retrum: Cuando estuvimos muertos bajó muchísimos puntos por este protagonista tan... simplemente... idiota. Me cayó mal, así, sin más motivo. Me pareció que se pasaba de listo, de sarcástico, de irónico y de desagradable, cosa que ahora parece estar de moda. ¿Dónde ha quedado eso de que la gente agradable es la que de verdad merece la pena? Ahora parece que hay que ser un borde para estar bien visto... En fin.

Tristan, de Almas gemelas. Posesivo, celoso, controlador, pero todo esto de forma velada. Tristan es esa clase de personajes masculinos que son presentados al lector como un príncipe azul, maravilloso, tremenda e irrevocablemente enamorado de su muchacha y, por supuesto, protegiéndola hasta la misma médula. Almas gemelas me gustó mucho porque resultó ser una novela fuera de lo típico a pesar de estar escrita hace quince años... y he aquí la cuestión, Tristan tiene la mentalidad de un hombre de la época, por desgracia.

Joffrey, de Canción de hielo y fuego. Cuando pensamos en personajes odiosos, él y Bella Swan son los que con mayor probabilidad acudirán a la mente de la mayoría y aunque parezca imposible, a mí Bella tampoco me parece tan horrible. ¿Qué lector de esta popular saga de George R. R. Martin no ha sentido ganas de asesinar fría y despiadadamente al pequeño Joffrey? Sobran las palabras, y cualquier explicación de por qué le odiamos podría ser spoiler.

Dimitri, de Vampire Academy. Tened en cuenta que sólo he leído los dos primeros libros de la saga Vampire Academy, puede que eso explique la frustración que siento hacia Dimitri. Me gusta, me gusta mucho como personaje masculino porque está totalmente fuera de lo normal en literatura juvenil, pero... me desespera hasta decir basta. Necesito que reaccione, que no sea tan sosainas, ¡¡necesito momentos entre Rose y Dimitri ya!! -pues sigue leyéndote la saga, so ceporra-.

Bosco, de El bosque de los corazones dormidos. No podía faltar en esta lista el prototipo de personaje masculino perfecto. Muchas obras del panorama literario juvenil se empeñan en hacernos creer que el príncipe azul que encontraremos será perfecto y maravilloso. Las personas tienen errores, y aceptándolos es cuando verdaderamente se quiere a alguien. Y nos encontramos, de repente, a personajes como Bosco, que echan por tierra cualquier atisbo de defecto. El bosque de los corazones dormidos me pareció una novela muy buena, pero restó puntos esa pastelosidad. Frustrante.

9 comentarios:

Chels Murdock dijo...

Totalmente de acuerdo con la elección de Joffrey y Christian (especialmente éste último). Yo sí leí Retrum 2 y te lo recomiendo. Mejora muuuuucho, aunque el final me resultase malo y me hiciera bajarle la nota medio punto.
Un besote, buapa.

Piedad dijo...

Estoy de acuerdo con Irene, Babi y Joffrey, pero de estos tres sin duda el que pero me cae es Joffrey.
Un beso.

Nina dijo...

Jaja XD solo he leido el primero de VA y la verdad dimitri no me parecio tan megachachiguay como me prometieron xDDD

Light dijo...

A excepción de Joffrey, no conozco a ninguno de los que mencionas, con lo cual, no puedo opinar... :(

Besitos ^^

Valee · El Ultimo Capitulo dijo...

Totalmente de acuerdo con Eve, es rematadamente tonta. Y Joffrey es un pequeño hijo de... xDD ¿Como no odiarlo? Besos :)

Bam dijo...

Babi cpoincido contigo y también con el de Retrum los otros no los he leído o todavía son tolerables para mí xD
Beso!

Vir dijo...

Oy oy oy oy con Joffrie... yo no lo he puesto en mi lista porque sigo la serie pero no he leído los libros. Pero vamos si ya lo odio ahí, me puedo llegar a imaginar lo desesperante que debe ser leerlo xD ¿Por qué nadie se lo carga de una vez? ¿Por qué? T.T

Un beso!

Johana dijo...

Yo quisiera asesinar a Joffrey, a cersei y a muchos otros xd

Alhana dijo...

No he coincidido contigo en ninguno, pero claramente a Babi, O Bosco los podría haber metido perfectamente...

Muak