sábado, 7 de abril de 2012

Si estuvieras aquí, Francesco Gungui

Una llamada. Medio mensaje. Otra palabra por decir.

¿Se puede estar enamorado de alguien que vive a diez mil kilómetros? Con esta duda sobrevolando sus cabezas, Luca y Alice se preparan para una nueva etapa en su relación: él se irá a San Francisco para estudiar en la universidad, mientras ella continuará con su rutina de instituto y empleos eventuales en Milán. Juntos pero cada uno por su lado. Al fin y al cabo, en un mundo con Internet y tarifas planas, el amor no conoce ni fronteras ni distancias... ¿o sí?


Mentiría y mucho si dijera que Si estuvieras aquí me ha gustado más que su antecesora, Siempre estarás tú, de la que tenéis reseña en el blog. Sin embargo, no considero que sea peor. Simplemente, es diferente en muchísimos aspectos. Siempre estarás tú me encantó y era muy difícil superar el listón tan alto que había dejado, eso lo tenía claro incluso antes de empezar la segunda parte. Pero, aunque en algunas cosas ha flojeado, hay otros aspectos importantes que, en mi opinión, han cobrado fuerza.

El cambio más inmediato se da en la ambientación. Siempre estarás tú es una novela de verano, de ésas que da gustito leer en la playa, pringada de arena y con el sol calentando, cuando no tienes más preocupaciones que no quemarte y tener planes por la tarde. En Si estuvieras aquí la cosa cambia radicalmente. Los personajes tienen otras inquietudes, hay nuevos y más graves problemas y pierde esa magia de anuncio de Estrella Damm que había conseguido su antecesora. He visto en Si estuvieras aquí mayores pretensiones por parte del autor, como decorar la trama principal con críticas que no consiguen ser sutiles -y, por tanto, pierden un poco de encanto- a ciertos sectores de las juventudes italianas que yo desconocía que existieran, y al ya trillado en la actualidad -pero muy poco tratado en literatura de este género- tema de la crisis económica.

Lejos de lo que pueda parecer en esta reseña, esas críticas que Francesco Gungui ha conseguido colar en la novela la han dotado de una cierta madurez, que a veces se agradece. Ha quedado muy claro que en la actualidad europea hay problemas, que no todo para la juventud es el amor y los estudios. Que hay más, hay temas que afectan de manera global a la población y en esa población nos incluimos los jóvenes. Siempre es grato que se tengan en consideración ese tipo de cosas.

A pesar de todo, la trama es tan típica que pierde gracia. La originalidad de Siempre estarás tú se anula totalmente con la partida de Luca a San Francisco, produciéndose la ya consabida separación de la pareja protagonista en el segundo libro. No dudo para nada de que Francesco Gungui es capaz de aportar muchísimos elementos y muy diferentes para conseguir que la novela sea original, puesto que ya lo demostró con su primera parte. Pero parece que no ha sabido aplicarlos en esta obra, que a pesar de las críticas y otras cosas buenas que mencionaré ahora, sigue siendo el argumento típico de una segunda parte de juvenil romántica. ¡Por favor, autores! Sabemos que podéis aplicar otro esquema diferente para una segunda parte. ¡Confiamos en vosotros, de verdad! Dejad de defraudarnos así, que ya nos sabemos de memoria qué pasa cuando una pareja se separa, lo aprendimos con Luna Nueva.

Pero, igual que cosas malas, como en todo, también hay cosas buenas. Una de ellas es la tremenda evolución psicológica que han experimentado los personajes, sobre todo Alice, de la primera parte a esta segunda. Como os digo, en verano tenemos un tipo de preocupaciones más triviales, todo es más ligero, más ameno. En otoño, sin embargo, ya hay otro tipo de cuestiones: estudios, trabajo, reactivación de la rutina. En Si estuvieras aquí, los protagonistas se plantean asuntos mucho más existenciales que en Siempre estarás tú. Luca sufre una búsqueda de su camino, de su verdadera identidad. Alice tiene problemas en casa que la obligan a tomar decisiones que requieren cierta madurez. Aunque, con esto, se pierde la esencia ligera y veraniega de Siempre estarás tú, igualmente me ha gustado que los personajes "crecieran" en ese sentido y tuvieran otras inquietudes.

Uno de los puntos fuertes de Siempre estarás tú era el estilo que empleaba el autor para introducirnos de esa forma tan magistral en la historia y en los pensamientos de la protagonista. Quizás sean imaginaciones mías, pero me da la sensación de que Gungui ha perdido buena parte de esa gracia en Si estuvieras aquí. Recuerdo con cariño su primera parte porque me hizo reír y me llamaron mucho la atención sus puntos ingeniosos, pero eso no me ha pasado en esta novela. A pesar de todo, el ritmo es muy rápido, con capítulos cortos y estilo muy ligero que hacen que la devores en poquísimo tiempo y no te aburra para nada.

¿Me ha parecido un libro malo? No. Simplemente, no me ha calado como lo hizo su primera parte. Es uno de esos libros que te lees, y luego olvidas, y no te aportan nada sino entretenimiento. Es, digamos, un libro más. Nada del otro mundo. ¿Lo recomiendo? Pues sí, bueno, por qué no. Si eres de los que leyeron Siempre estarás tú y pensaron que no era para nada necesaria una continuación, quizás harías mejor si no la lees. Pero si te apetece algo más de Alice y entretenerte un par de días, la recomiendo, porque se lee rápido y, aunque no sigue la tónica de la primera, es un buen aperitivo para saciarnos después de su primera parte, a pesar de no llegar a su altura.

Gracias a Montena por el envío del ejemplar.

6 comentarios:

poy dijo...

Pues a mí sin duda me ha gustado más esta parte que la anterior. Es verdad que el cambio que más llama la atención es la ambientación.
Beeeesos

Bam dijo...

Me llama su primera parte n.n
Besos!

Carol dijo...

Creo que yo seré de las que no lea esta continuación, quedé muy satisfecha con el final de Siempre Estarás Tú y la verdad, por como lo pones, creo que no me va a gustar demasiado, así que mejor quedarme con el buen recuerdo de la primera parte.

¡Un besazo! ♥

Kyoko y Tsuna dijo...

No me llama la continuación pero le daré una oportunidad a la primera parte:) Gracias por la reseña, te sigo^^
Saludos

Tania dijo...

A mi me gustó también bastante, pero como dices son distintos, no puedo decir que me guste mas uno que el otro.
¡una gran reseña, un beso!

Nina dijo...

A mi no me llama nada xD
besos!